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negocios agricolas

Lunes, 02 Febrero 2015 18:50

¿Un tema tabú?... Los retiros empresariales

Escrito por  Ing. Agr. Félix Fares
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En las empresas agropecuarias algunos temas se tratan casi en forma rutinaria, en general todos los relacionados con la producción física. Pero cuando se entra en los temas económicos, ya las cosas comienzan a ser algo más delicadas. Y finalmente, en la parte más reservada de la lista, está la parte de los retiros, que se puede equiparar en su grado de tabú con el nivel de pasivo de la empresa. En realidad, son dos temas que están estrechamente relacionados, y es uno de los aspectos a analizar en este artículo.

En la empresa agropecuaria las cosas son diferentes…

   Hablando de las empresas en general, a fin de ejercicio se realiza la reunión de presentación del balance anual, informe de los beneficios o pérdidas del período, y distribución de utilidades (si es que las hubo) a los socios.

     Pero las empresas agropecuarias, en un alto porcentaje, tienen la particularidad de que se trata de empresas familiares.

   Uno de esos rasgos diferenciales es que, en esas empresas agropecuarias familiares, no se espera a fin de ejercicio para hacer la asamblea anual de socios para definir retiros. Generalmente, la metodología de retiros es en forma mensual e incluso cada vez que lo vayan dictando las necesidades del o los socios. Se trataría entonces de retiros a cuenta de beneficios futuros a determinar a cierre de ejercicio. Pero en realidad, no es así, porque ello implicaría hacer luego un ajuste a cierre de ejercicio según lo ya retirado.

     Pueden darse varias situaciones: una, que los retiros no excedan el monto que permite la utilidad que arrojó la empresa en el ejercicio, lo cual sería lo más deseable, por supuesto. Pero también puede ocurrir entonces que se repartan como retiros empresariales, montos superiores a los resultados positivos de la empresa. Y se da incluso el caso incluso el caso de que, habiendo sido negativo el resultado del ejercicio, producto de problemas climáticos, sumado a ello políticas gubernamentales, sin beneficio alguno para distribuir, por motivos obvios, se hayan venido realizando retiros a cuenta de un beneficio final futuro que no existió.  

 

     De allí la utilidad que brinda realizar la gestión económica, complementada con la evolución patrimonial, para saber qué montos es posible distribuir entre los socios sin afectar el funcionamiento de la empresa.    

   Alguien, por ejemplo proveniente de ámbitos no agropecuarios, y sorprendido por esta afirmación, se preguntará cómo puede ser ello posible. Y, segunda pregunta casi automática: ¿cómo hacen esas empresas, y en ese caso quién financia esos retiros por beneficios no existentes?

Cómo se generan los retiros empresariales cuando no los hay…?

     Pues bien, la respuesta es algo compleja y conlleva algunas explicaciones. Los recursos para solventar esos retiros a cuenta de supuestos beneficios que en la realidad no se obtuvieron, o, en todo caso, montos de retiros que exceden el beneficio finalmente obtenido, pueden provenir de varios lugares. Y estos diferentes lugares o fuentes no son excluyentes, es decir que puede haber recursos de varios de ellos, sin que tenga que ser EL lugar tal o cual el que los genere en forma exclusiva.

     Partamos de la base de que los destinos para los beneficios obtenidos de la empresa pueden ser básicamente los siguientes: asegurar liquidez para el ejercicio siguiente, cumplir con el pago de deudas, cumplir con objetivos de reinversión en la empresa, y generar los retiros empresariales. El caso más simple, y el ideal, sería cuando los retiros se generan a partir de los beneficios obtenidos en el ejercicio, sin afectar la solvencia de la empresa ni la evolución de la cancelación prevista de deuda.

     Ahora bien, hay que tener en cuenta que existen otras fuentes de retiros, que suelen comenzar a participar cuando los beneficios generados no son suficientes para cubrir los retiros. Pero como nada es gratis, el hecho del lugar de dónde provengan los recursos para los retiros, dará lugar a consecuencias propias de haber “tomado” fondos de cada fuente. Por ejemplo:

Un problema de orígen.

a) Si los fondos de los retiros provinieron de “tomar” de las cuentas de amortizaciones de los bienes durables, estaremos a futuro ante un problema importante a la hora de reponer esos bienes. Es lo que se denomina “nos estamos comiendo las amortizaciones”.

b) Si los fondos provinieron de reducir la cancelación de deudas de la empresa, ello se sentirá tarde o temprano en un pasivo que no va a evolucionar según lo esperado en su descenso, o incluso puede agravarse.

c) Si los fondos provinieron de realizar activos, ello implicará una descapitalización de la empresa, que se será reflejada luego en el activo del Balance Patrimonial. Un caso podría ser, por ejemplo, la venta de hacienda que no tuvo como contrapartida su reinversión en reposición de terneros. Ello se verá luego en descenso del stock de hacienda y menor capacidad de “hacer caja” con ese recurso.

d) Si los fondos provinieron de ventas de granos, carne, o leche, que tendrían que haber seguido en el circuito de la empresa para asegurarle su liquidez, ello se verá en el ahogo financiero que se comenzará a experimentar progresivamente.

e) Si los fondos provinieron de haber postergado inversiones a realizarse en aras de cubrir retiros, ello también tendrá su consecuencia ya que implica haber postergado esa renovación que la empresa necesita y que se verá a poco de andar su carencia.

  

Nada es gratis en la empresa.

     Como vemos, nada es gratis. Y ello porque cuando nos referimos a $, siguiendo el principio de la física, se trata de muchos vasos comunicantes que existen en la empresa, de modo que lo que ocurra con el nivel de uno, tiene estrecha relación con lo que ocurre con el nivel en los restantes.     Y para todos estos puntos, todos se expresa en números. Es importante entonces tener en claro, siempre, si ello ocurrió, en qué monto los retiros excedieron a los beneficios reales de la empresa.

   Porque, como decíamos, estamos hablando de números. Y no es suficiente decir que los retiros de tal o cual empresa son altos. Hay que cuantificar cuán altos son. Es la única manera de saber en qué estado están las cosas, cuánto hay que corregir y cuál es el margen de maniobra.

   De nuevo, como para muchos otros aspectos de la empresa, no hay más remedio: hay que medir, cuantificar. Y lo que para una empresa pueden ser retiros excesivos, para otra pueden ser adecuados!

     En épocas de bonanza, las cosas suelen ser más fáciles, porque se puede cumplir con todos los destinos. Pero cuando se está transitando por una crisis, ahí comienzan los debates.

Los retiros como costo de oportunidad…

   Con ciertas similitudes con el juramento de fidelidad matrimonial, esta corta frase en realidad hace referencia a que cada uno de los socios participan tanto de los riesgos como de los aciertos de la empresa, sean por factores internos o externos (es decir, en este último caso, básicamente la combinación de climas y mercados).

   Pero, en los últimos años, con el alza notable en los alquileres de campos fruto de la expansión de una agricultura de alta rentabilidad frente a las actividades ganaderas y lecheras, ha cobrado creciente importancia del costo de oportunidad que cada uno de los socios propietarios podría percibir en caso de arrendar su porción de campo.

     Y eso a su vez ha llevado a que comiencen a fijarse los retiros en función de este costo de oportunidad. Esta medida por un lado da previsibilidad a los retiros del ejercicio, lo cual no deja de ser beneficioso tanto para el empresario que retira como también para la empresa, de modo que no haya sorpresas inesperadas. También suele ser una herramienta de peso a la hora de que tal o cual socio decida si le conviene seguir dentro de la empresa, o separarse de la misma, para convertirse en rentista. Y eso lo tiene en cuenta toda empresa a la hora de fijar los retiros.

     Esta nueva modalidad hace entonces que cambien las condiciones: los socios dejan (aunque teóricamente) de compartir los riesgos de la empresa, si esos retiros pasan a fijarse como el costo de oportunidad no percibido por arrendamiento, y eso beneficia al socio pero no necesariamente la empresa (cuando, en realidad, el socio recibe retiros justamente porque hay una empresa que funciona y los genera…!)

   Frente a esta nueva corriente de cómo fijar los retiros, es importante aclarar varios conceptos.

La primera gran división es que los retiros pueden fijos o variables. Y existe una tercera posibilidad en la cual se combinen ambas formas, que ya analizaremos luego.

   El hecho de que sean fijos significa indefectiblemente que los socios dejan de compartir el riesgo que afronta la empresa. En las buenas y en las malas, en la salud y en la adversidad, ya están pactados sus retiros. Ahora bien, suena un poco extraño que no tenga incidencia sobre sus retiros las posibles contingencias que pueda afrontar la empresa, ya sea por problemas climáticos, de altibajos de precios en los mercados, de incobrabilidad de ventas de granos, carne o leche. Porque, al fin y al cabo, el socio también sigue siendo parte de la empresa…! Y hasta se puede llegar al hecho de que la empresa, para poder afrontar los retiros de los socios, tenga que endeudarse, vía crediticia y financiación de compras, para poder cumplir con los compromisos.

     Haciendo referencia a términos matemáticos que se suelen utilizar, el tema es definir claramente si los retiros serán, dentro de la empresa, una variable dependiente o independiente. En el caso que se trate de una variable dependiente, será tal cual sucede en las empresas de otros rubros no agropecuarios: se reparten a fin de ejercicios las utilidades que se pudieran haber generado. En el caso que los retiros se tomen en cambio como variable independiente, ello supone entonces que no dependen de los posibles resultados que genere la empresa en cada ejercicio. Su monto ya ha quedado definido por anticipado.

Monto de los retiros…

   Cuando se fijan los retiros bajo la forma de un arrendamiento, si la totalidad del retiro lleva esa forma, se dejan de compartir entonces los riesgos y las posibles ganancias que genere la empresa. Eso implica entonces que los retiros serán los mismos: en las buenas y en la malas…con el riesgo que ello conlleva para la empresa, y a la larga para los socios.

   También se dan sistemas mixtos, en los cuales se fija en concepto de retiros el equivalente a un arrendamiento inferior a los de mercado, pero dejando abierta que el socio pueda participar además en un porcentaje de las posibles ganancias de la empresa en cada ejercicio, lo cual agregará un monto adicional a sus retiros, y por supuesto recién será posible calcular esta otra parte una vez finalizado el ejercicio. Eso le da la posibilidad a la empresa de poder compartir, aunque en forma parcial, los riesgos con “alguien más”.

Limitaciones del costo de oportunidad…

   Pero hay que aclarar que los retiros de la empresa no necesariamente deben igualar los arrendamientos que se están pagando en el mercado, y por varias razones, que no son menores. Por un lado, esos socios están cobrando en concepto de retiros un monto de arrendamiento en el cual hay consideraciones particulares: a) cuando se lleva a cabo un arrendamiento de mercado, se paga solamente por las hectáreas aprovechables para agricultura, descontando toda otra superficie; b) el socios conserva la propiedad del capital hacienda como la maquinaria, en caso de que haya un equipo en el campo (cosa que raramente hace el rentista); c) el esquema productivo del campo sigue (o debería seguir) rotaciones de cultivos de modo de incluir gramíneas en una superficie importante, con lo cual se genera cobertura, se contribuye a generar materia orgánica, entre otras ventajas, y en definitiva se establecer un sistema sustentable en el tiempo. Eso es algo que no ocurre cuando se considera al arrendatario que anualmente vuelve a alquiler su campo por una campaña, a quien pague el mejor precio, lo cual a su vez determina que el cultivo que predomine, hasta ser el único, es la soja, con lo cual el sistema deja de ser sustentable en el tiempo.

   En el corto plazo, para el propietario rentista, las cosas cierran de maravillas. Pero en el mediano y largo plazo, ese sistema tarde o temprano comienza a mostrar su declinación si no se hacen concesiones económicas para asegurar la sustentabilidad del sistema. Y eso debe ser tomado en cuenta a la hora de fijar los retiros bajo la figura del posible costo de oportunidad.

Conclusión.

   La intención del artículo ha sido volver a plantear algunas consideraciones sobre el delicado tema de los retiros empresariales. No existen recetas infalibles en este tema: cada empresa definirá la forma y los montos de los retiros empresariales. Lo importante es tener en claro que los retiros no constituyen un compartimento estanco sino que guardan estrecha relación cono todo lo que sucede dentro de la empresa.

       Ing. Félix Fares

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