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negocios agricolas

Jueves, 15 Mayo 2014 14:02

Cómo reducir pérdidas de potencia en el tractor

Escrito por  INTA
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Con el fin disminuir las pérdidas de rendimiento desde la Estación Experimental del INTA Cuenca del Salado los técnicos sugieren tener en cuenta algunos aspectos relacionados a la transmisión, la rodadura y el patinamiento.

 

En los establecimientos agropecuarios el tractor es el principal proveedor de potencia dado que se trata de una herramienta diseñada específicamente para dicha función. Sin embargo su uso en los sistemas agrícolas suele presentar deficiencias técnicas capaces de generar pérdidas de potencia que reducen la capacidad de la labor que se intenta desarrollar.

 

Con el fin disminuir dichas pérdidas de rendimiento desde la Estación Experimental del INTA Cuenca del Salado los técnicos sugieren tener en cuenta algunos aspectos relacionados a la transmisión, la rodadura y el patinamiento.

 

En relación a la pérdida de potencia por transmisión los técnicos explican que “se debe fundamentalmente a la energía consumida por el tractor en mover la transmisión y al calor generado por el roce de los metales en movimiento. Dicha pérdida de potencia es relativamente constante cuando el tractor se encuentra en movimiento y es aquella en la que menos puede influir el operario”.

 

Pérdidas por rodadura y patinamiento:

 

Las pérdidas por rodadura y patinamiento “pueden ser variables en un rango de 0 a 100% de disminución de potencia y dependen del terreno en el que el tractor deba transitar, el tipo de labor a desarrollar y las acciones que el operador pueda ejercer sobre el tractor o la máquina que esté desplazando”.

 

Cada una de las pérdidas actúa sobre uno de los dos componentes de la potencia, la Fuerza o la Velocidad y finalmente en la economía del productor, dado que genera un mayor consumo de combustible y desgaste innecesario de la máquina.

 

La pérdida por rodadura se define como la potencia demandada por el tractor para auto transportarse y se verifica en terreno como una pérdida de Fuerza. Sobre un terreno blando o mullido el tractor tenderá a hundirse lo que provocará un esfuerzo mayor para trasladarse que si lo hiciera sobre un terreno firme como el asfalto. La rodadura está directamente relacionada con el peso del tractor ya que en condiciones de campo, donde el suelo es deformable, el aumento de peso aumentará la presión y por ende provocará un mayor hundimiento y más pérdidas de potencia. En contraposición, el aumento de la superficie de apoyo disminuirá la presión, a igualdad de peso, lo que disminuiría la Rodadura.

 

La pérdida de potencia por patinamiento “no es más que la disminución de la velocidad real de avance del tractor respecto a la teórica”. En condiciones en las que el suelo no es capaz que resistir la fuerza ejercida por el neumático, el terreno termina rompiéndose e impidiendo que el tractor avance o lo haga más lentamente.

 

Los técnicos del INTA advierten que “ciertos niveles de patinamiento son normales y hasta necesarios, ya que en una situación de patinamiento 0,00 se vería comprometida la transmisión pudiendo presentarse roturas. Las pérdidas aceptables de velocidad por patinamiento rondan valores del 10% – 15%”. En éste caso “el peso o lastrado del tractor favorece la disminución del patinamiento al igual que el aumento de la superficie de apoyo. Si bien el peso del tractor favorece las labores de tracción altamente demandantes de fuerza, lo cierto es que el lastrado aumenta las pérdidas por rodadura y aumenta el riesgo de compactación. Por lo tanto el agregado de peso debería reducirse al mínimo necesario para disminuir el patinamiento luego de haber accionado sobre otras variables”.

 

El aumento de la superficie de apoyo colabora en la disminución de ambos tipos de pérdidas de potencia. Por lo tanto, las primeras acciones destinadas a aumentar la eficiencia de un tractor agrícola deberían conducirse a la colocación de cubiertas radiales, rodados más altos y/o anchos o a la colocación de ruedas duales. Sin embargo “el agregado de peso resulta mucho más económico que el aumento de superficie de apoyo, siendo ese el principal motivo de que sea mucho más generalizada la implementación del primero respecto al segundo”.

 

La colocación de lastre solo en aquellos momentos en que sea necesario encuentra como dificultad, la poca practicidad que tienen los sistemas de lastrado en los tractores a la hora de colocarlos o retirarlos del tractor. El hidroinflado de los neumáticos es lento y tedioso siempre y cuando se tengan las herramientas adecuadas, y el excesivo peso de los discos de contrapeso sujetos a las ruedas desalientan a cualquier operario a meter mano en ese sentido. Debido a esto, “es normal ver tractores excesivamente lastrados trabajando en cualquier labor y condición”.

 

Transferencia de peso

 

En la Argentina, las características productivas hacen que el acoplamiento tractor/máquina más utilizado sea mediante la barra de tiro, algo que según explican los técnicos del INTA “permite transferir peso al tractor sin agregárselo directamente”.

 

Este tipo de enganche “permite un traspaso de peso de la máquina al tractor que puede llegar hasta el 25%. Si una sembradora de directa puede rondar los 8.000 kg, la transferencia de peso no es nada despreciable”. Para favorecer esto “es necesario realizar acciones de regulación sobre la barra de tiro del tractor retirándola lo más posible hacia atrás y elevándola, si el diseño de la barra lo permite”. De esta manera el brazo de palanca será mayor, permitiendo a la máquina enganchada a la barra transferir mayor peso.

 

Cuando se trata de tractores articulados los técnicos aclaran que “el diseño de dichos tractores desplaza el centro de tiro del tractor hacia adelante respecto a los de dos ruedas motrices o doble tracción asistida, y a su vez no poseen un chasis rígido, por lo que el alargamiento de la barra puede provocar una sobrecarga en el eje trasero pudiendo producir roturas graves”. Debido a esto, en el caso particular de los tractores articulados aconsejan “la retracción de la Barra de Tiro y su ubicación lo más baja posible si el tractor contara con este tipo de regulación”.

 

Entre las consideraciones los referentes de INTA señalan que “el tractor agrícola puede ser, en cierta medida, adaptado a cada una de las labores a realizar. El ser totalmente lastrado de fábrica no significa que el fabricante lo haya diseñado para trabajar todo el tiempo bajo esa condición ni tampoco que ésta sea la forma más eficiente, dado que las regulaciones del tractor están diseñadas para ser utilizadas”.

 

“El aumento de la superficie de apoyo contribuye a la disminución de las pérdidas de potencia. El lastrado excesivo o innecesario aumenta las pérdidas de potencia y el riesgo de compactación del suelo. La correcta regulación de la Barra de Tiro puede contribuir a un mayor traspaso de peso máquina/tractor permitiendo mayor eficiencia sin un lastrado excesivo”.

 

FUENTE:

 

Chacra Experimental Integrada Chascomús (MAA-INTA). Mitre 202Chascomús.

 

E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Referente: Esteban Melani.

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